Modelos premium para el bosque

En el mundo de internet muchas compañías como Skype, Dropbox, Linkedin… ofrecen un servicio básico atractivo y gratuito que les permite tener una gran masa de usuarios que se apropia del él,  lo disfruta y lo difunde. Además del servicio gratuito ofrecen un servicio premium de pago con mayores prestaciones, al que se adhieren una parte de sus usuarios que necesita o se siente tentada por “ese extra”. De esta manera una parte de sus usuarios se convierte en cliente, lo que les permite obtener ingresos para generar beneficios y seguir ofreciendo y perfeccionando el servicio. Se trata de un modelo de ingresos conocido como “Freemium” (Free + premium) 
Nada mejor que una metáfora para innovar que formulamos en forma de pregunta ¿Donde se aplica o podría aplicarse este modelo al sector forestal y qué ideas podemos extraer de lo que se hace en otros campos?url
Tal vez, el caso más evidente de aplicación es el modelo de  Pago por Servicios Ambientales (PSA) , que, utilizando la definición de CIFOR , son instrumentos económicos diseñados para dar incentivos a los usuarios del suelo, de manera que continúen ofreciendo un servicio ambiental (ecológico) que beneficia a la sociedad como un todo.
Recuperando el concepto del modelo de negocio  Freemium, los servicios ambientales de los bosques hoy se ofrecen mayoritariamente de forma gratuita (es decir, están en la parte “free”). El reto está en desarrollar los servicios ambientales Premium (es decir, aquellos que permitirán obtener una remuneración al propietario o gestor) ofreciendo “algo más” a cambio de una remuneración.
El modelo Freemium no suele triunfar cuando se empieza a cobrar por algo que hasta ahora se obtenía sin pagar (aunque a veces se paga de forma indirecta por medio de impuestos o publicidad). Pagar por algo a lo que nos hemos acostumbrado a acceder gratis produce incomprensión y enfado. Si Skype comenzara a cobrar por permitir hacer tele-conferencias por internet, sus usuarios, además de molestarse y hablar mal de la compañía, huirían en masa hacia servicios similares gratuitos, como Hangout de Google u otros que mantuvieran el servicio sin contraprestación directa.
En el caso de los servicios ambientales sería difícilmente aceptado, por ejemplo, si nos cobraran por entrar en un parque natural al que hasta ahora entrábamos gratis, salvo que hubiera algún tipo de servicio nuevo, complementario y voluntario, con la compra de la entrada (como ser conducidos en un vehículo eléctrico o tener un guía acompañante, por ejemplo). O por poner otro caso, sería muy mal aceptado por los regantes de una zona que tuvieran una nueva tasa para pagar a los propietarios forestales por el simple hecho de ser propietarios, siempre y cuando no hubiera un servicio añadido o mejora tangible a la que pudiera acceder voluntariamente que permitiera percibir un valor suplementario a lo que hasta ahora recibían de forma gratuita.
Pagos servicios aguaEn este último caso, las grandes regiones de clima mediterráneo como California, buena parte de España, el sur de Francia, el centro de Chile,… coinciden en tener una actividad agrícola y turística de importantísimo valor económico con el inconveniente de ser actividades altamente demandantes de agua  en un entorno con problemas de sequía. Un determinado tipo de gestión del bosque puede favorecer o perjudicar la calidad, regularidad y cantidad del abastecimiento de agua de su cuenca, pero no sólo vale demostrarlo científicamente, sino hacerlo tangible al que está dispuesto a pagarlo, lo que permitiría obtener un complemento Premium por la gestión del bosque al servicio de los recursos hídricos, pagados por metros cúbicos extra realmente aportados, por ejemplo.
La comparativa entre los modelos de negocio basados en la gratuidad y los servicios ambientales nos aporta ideas muy interesantes, ya que la mayor parte de los servicios ambientales son gratuitos, al igual que muchos servicios altamente rentables de otros campos, como internet, lleno de expertos, emprendedores y empresas ocupados en comprender y generar vías de obtención de ingresos económicos. Para qué inventar la rueda dos veces. El sector forestal queda muy lejos de este dinamismo, así que nada mejor que asomarse a otros mundos donde se viene experimentando con todo esto para ver qué se puede extrapolar.
En este sentido es muy interesante el libro “Gratis” de Chris Anderson, donde destaca 4 modelos de negocio basados con la gratuidad. Uno de ellos es el el “Freemium”, que acabamos de presentar, pero los otros tres no son menos interesantes para inspirarse y aportar ingresos al bosque y su cadena de valor.

 

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